Sinopsis
En la velada de primavera de la familia del Conde, el evento donde Lydia debía ser la protagonista de su anuncio de compromiso, su prometido le fue arrebatado por su hermana menor frente a todos, notificándole la ruptura del compromiso en ese mismo instante.
Por si fuera poco, sus padres, lejos de protegerla, la desecharon con frialdad: «Es culpa tuya por no haber sido amada» y «Cédeselo en silencio por el bien de la familia».
Desde siempre, lo «normal» era que Lydia cediera cualquier cosa que su hermana deseara. Se encargaba de mantener el orden en el hogar e incluso llegó a sostener a la familia de su prometido, pero todo eso era visto simplemente como algo que ella «tenía la obligación de hacer».
Sin embargo, en el momento en que el compromiso se rompió, lo que sintió el pecho de Lydia no fue solo tristeza.
«Ah, por fin… con esto, todo termina.»
Ya no cederá nada más. No volverá a ser la hija dócil ni la prometida conveniente.
En cuanto Lydia retira su apoyo, todo lo que antes funcionaba «por arte de magia» comienza a desmoronarse uno tras otro. Es entonces cuando aparece ante ella el Duque Ashley de Glenford, un hombre sereno pero algo torpe en el trato social.
Esta es la historia de una joven que, tras una vida obligada a renunciar a todo, decide que ya no cederá ni un ápice; dejando atrás a aquellos que robaban por derecho propio, mientras ella camina hacia su verdadera felicidad.





