Capítulo 1
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◇Capítulo 1◇ Un encuentro tras la borrachera.
A lo lejos se escuchó un fuerte sonido.
A medida que cae la oscuridad del atardecer, grandes flores florecen en el cielo con colores como el rojo y amarillo tiñendo las paredes de tiza del castillo. En la celebración anual del día de acción de gracias, observamos estos fuegos artificiales gracias a los magos a cargo de lanzarlos.
Cruzamos la calle principal llena de gente y abrimos la puerta del centro de comercio.
Levanté mi mano para llamar a un empleado que conocía y coloque en el mostrador el botín que obtuvimos en la mazmorra.
Un amuleto bendito, algunas gemas pequeñas y un escudo simple. El precio total fue de unas 20 monedas de oro.
Por lo que empezamos a distribuir las ganancias de inmediato.
Incluyendo el oro que obtuvimos tras vender las cosas al por mayor, mi parte, al dividir el resto en 6, fue de poco más de 4 monedas de oro.
Es dinero suficiente para mantenerse durante al menos dos meses, a menos que decida malgastarlo.
Tras guardar mi parte en el bolso y despedirme de los miembros temporales del grupo, su líder, el guerrero Bash, me llamó.
«¿Por qué no te nos unes a la celebración?»
«No gracias. Nos vemos»
Haciendo caso omiso a los murmullos que decían que era un mal compañero para pasar el rato, abandoné el centro de comercio y me dirigí a un bar cercano.
El bar estaba abarrotado de gente por la celebración, pero cuando mencioné que venía solo, me llevaron a una mesa en un rincón.
Pedí un par de cervezas y algunos bocadillos y pasé el tiempo solo.
De todos modos, cuando salgo a beber con esos chicos, solo puedo pensar en los dulces rostros hermosos de Alia y de la maga Eisha.
Habría ido si tuviera alguna oportunidad con ellas, pero las posibilidades de que aceptaran son más bajas que el que pueda sobrevivir en una mazmorra de nivel 3 o superior.
No hay forma de que unas chicas como ellas, tan bien educadas y rebosantes de vida, acepten a un sucio ladrón como yo.
No ayuda que a mis espaldas sea llamado una astilla en el pie por los guerreros, por lo que es obvio las razones por las que unas chicas como ellas jamás querrían pasar la noche conmigo.
Con un suspiro, llame a la camarera para pedirle otra cerveza.
«Oye linda, ¿a qué hora terminas de trabajar?»
Me miró, y aunque me dedicó una dulce sonrisa, no respondió.
«Hoy es un día festivo, así que trabajaré hasta mañana»
Bebí lentamente mi nueva cerveza mientras veía su regordete trasero alejarse.
Volví a mirar mi propia ropa.
Una armadura de cuero con fisuras en las articulaciones y una espada corta a la que se le estaba cayendo la pintura del pomo.
Solté un suspiro. Sin duda no era una apariencia adecuada para intentar ligar con mujeres. Parecía un vagabundo.
Miré a mi alrededor decidido a llamar a una próxima camarera.
Cerca mío, había un grupo de comerciantes bebiendo con poco entusiasmo.
Podía escuchar retazos de su conversación.
«…La princesa… parece que ha sido secuestrada… Había escuchado que cancelarían la celebración, pero parece que ese no fue el caso… Entonces el año que viene…»
Después de un rato, hice varios intentos de llamar la atención de alguna mujer en el bar, pero fue en vano.
Y con el paso del tiempo y de varios intentos fallidos, el número de vasos de cerveza había aumentado.
Dejé un par de monedas de plata y me levanté de la mesa.
Cuando les dije que ya no quería seguir intentándolo, parecieron sorprendidas, pero yo ya había perdido el interés.
Tengo bastante dinero, así que podría comprarme alguna prostituta de clase alta con la que otros días no podría ni pensar costearme.
Decidido, comencé a caminar al distrito rojo.
Sabía dónde quedaba el lugar ya que había pasado por allí varias veces.
De camino allí, me encontré con una anciana que adivinaba el futuro.
«Tu, el hombre con la cicatriz en la ceja, puedo ver que tu futuro será influenciado por una mujer. Acércate y te contaré más detalles»
No es algo nuevo que me digan que tengo problemas para conseguir mujeres. Así que naturalmente la ignoré.
Mire alrededor de varios establecimientos apreciando aquellos bellos rostros en los ventanales.
Como era de esperarse, no podría permitirme una de clase alta, pero con el dinero que tenía seguramente podría divertirme con una de clase media.
Eso me hace recordar las palabras de Senju, un sujeto con el que había hecho equipo varias veces.
«No, te lo juro, es realmente el paraíso mismo. Ella es diferente a otras mujeres de aquí. Tiene la piel tan suave que te derrites al tocarla. Y su piel en ese lugar también es increíble, pero cuando usas los dedos y la lengua… Ahh, solo de recordarlo me siento increíble. Si algún día tienes la posibilidad de hacerlo, no lo dudes, es una experiencia que debes tener antes de morir»
Según escuche, el otro día ese guerrero pisó una trampa en una mazmorra y terminó estallando en pedazos. Imagino que no me hizo caso cuando le dije que debía contratar a algún ladrón profesional para su equipo.
Mi clase registrada en el gremio es oficialmente un explorador. En otras palabras, un ladrón.
Al reino le molestan los ladrones inútiles que no solo trabajan en las mazmorras, sino que también hacen de sus jugadas en la capital, por lo que los últimos años se han tomado medidas drásticas.
Por lo cual esto ha provocado el descenso del número de ladrones expertos, lo que ha dejado a los aventureros en desventaja a la hora de adentrarse a las mazmorras.
Por otro lado, a diferencia de cómo era antes, ahora puedo solicitar conformar equipos a los que se les puede exigir el reparto de la recompensa de forma equitativa.
Después de un rato de divagaciones, pude ver a una hermosa mujer de cintura esbelta pero con grandes pechos.
En los ventanales se pueden ver tres hermosas flores asomándose a las calles, lo cual significa que esas bellezas han de costar tres monedas de oro la noche.
Anteriormente he ido a algunas casas en las que se exhiben hermosos lirios, pero nunca he ido a una en la que se exhiban tan hermosas rosas.
Cuando me acerqué a la entrada, un hombre corpulento con una fina cota de malla y una capa negra me detuvo.
«¿A dónde crees que vas?»
De forma grosera me impide entrar a la tienda.
«¿Qué sucede? Tengo dinero»
El hombre soltó un bufido.
«No bromees. No sé de dónde seas, pero nuestros precios se basan en la taza de monedas de oro. ¿No te habrás equivocado?»
Estaba borracho, pero no tanto como para sacar las monedas de oro en medio de la calle.
«De cualquier forma, solo déjame entrar. Ya te dije, tengo dinero»
«Aun si es que puedes pagarlo, con tu apariencia no podrías encajar con el ambiente de nuestra tienda. Hay sitios más baratos en los que puedes jugar al otro lado de la calle»
Allí el hombre empezó a quitarse su máscara de «caballero».
«Date prisa y lárgate de aquí»
Luego de eso, recibí respuestas similares en el resto de las tiendas.
Después de tanto hablar, sentí algo de sed, así que me volví hacia un bar para comprar más alcohol y continúe bebiendo. Hasta ahí llega la claridad de mis recuerdos.
~・~・~・~
Al abrir mis ojos, sostengo mi cabeza por reflejo tras sentir un fuerte dolor.
Me duele la espalda, probablemente debido a que estaba durmiendo en el suelo.
Mi mirada se alza al resto de la solitaria calle envuelta en neblina hasta que siento que hay algo debajo de la capa que estoy usando como cobija.
Ese ser empezó a retorcerse hasta que asomó su cabeza.
La chica de ojos marrones, casi rojizos abrió la boca con timidez.
«B-Buenos días»
La chica era delgada y frágil, su aspecto era desaliñado y estaba sucia desde su rostro hasta la punta de sus pies.
Bajo toda esa maraña de cabellos enredados y cubiertos de grasa y lodo, se podía ver una cicatriz que pasaba por su mejilla, podría decir que fue causada por un cuchillo.
Lo que hizo de la vista más dolorosa, fue que varias de las uñas de sus manos habían sido arrancadas, dejando al descubierto la carne viva.
Sus brazos y piernas eran delgados e igualmente estaban llenos de cicatrices y llagas y su cuello estaba rodeado de un pesado collar de hierro.
Metí la mano en mi bolso y toqué mi monedero de cuero. El peso de las monedas de oro había disminuido. Al tacto solo había una.
Furioso, le grita a la chica.
«¿¡Tomaste mi dinero!?»
La niña se encogió con miedo.
«No lo tome»
«No mientas»
«Es verdad»
Cuando la tomé de los hombros, se encogió en un gesto de defensa, protegiendo su cabeza con sus brazos. Pude ver el miedo reflejado en sus ojos mientras se protegía. Un sentimiento de culpa subió por mi pecho.
Tras calmarme, intente sonar un poco más amable.
«Entonces, ¿qué sucedió con mi dinero?»
«Tú me compraste»
«¿Yo te compré?»
«Si. Por tres monedas de oro»
«¿Eh?»
Ahora que lo menciona… Me vienen algunos recuerdos de haber deambulado con mi adolorido cuerpo por el mercado de esclavos luego de haber andado de tienda en tienda intentando comprar una prostituta.
Maldición, vaya lío en el que me metí.
¿Por qué demonios compré a esta niña débil, pequeña y moribunda por tres monedas de oro?
Estaba recostado en el suelo mirando con desdicha las columnas de las murallas que rodeaban la ciudad mientras seguía debatiendo en que debería de hacer, sentí una sed terrible.
Teniendo en cuenta que estaba en una calle en las afueras de la ciudad, debería de haber una fuente cerca.
Así que rápidamente saqué una taza de mi mochila.
Mientras me levantaba para ir a buscar el agua, recordé que tenía a la chica conmigo.
«Debe haber una fuente por allí. Ve a buscarme un poco de agua»
La chica tomó la taza y empezó a correr mientras cojeaba en la dirección que le señale. Por dios, no solo está flaca y débil, también tiene problemas en las piernas.
Hubiera sido mejor si fuera yo mismo, pero en ese momento me era muy complicado mover mi cuerpo.
Después de un rato, la chica volvió de entre la bruma
Con mucho cuidado, me entregó la taza llena de agua.
Después de recibirla, me aclaré la garganta y bebí el agua. Más tarde me limpié el agua que goteaba de mi boca con mis mangas.
Mi mente por fin empezaba a funcionar nuevamente y me volví para analizar la situación.
No importa cómo lo mire, esta chica será una carga. Justo cuando estaba pensando en ir a buscar al traficante de esclavos para regresarla, escuche un ruido cerca mio.
Inmediatamente me di cuenta de que era la chica que estaba frente mío. Su estómago estaba gruñendo.
La niña bajó la mirada avergonzada.
Si pienso regresar a esta chica, lo mejor será que me asegure de darla en las mejores condiciones posibles.
Saqué un paquete que encontré mientras rebuscaba en mi bolso un rato antes. Justo como había imaginado, se trataba de un muslo de pollo ligeramente chamuscado. Debí haberlo comprado en algún puesto callejero la noche anterior y guardado en mi bolso.
Ayer comí y bebí como si no hubiera un mañana, así que no tenía hambre.
Sostuve el muslo de pollo frente a la chica.
«Toma, cómelo. Tienes hambre, ¿cierto?»
Al principio parecía reacia a tomarlo, pero finalmente, debido al hambre, cedió y tomó el muslo de pollo con ambas manos y comenzó a mordisquearlo.
Me apoyé en la pared, observando como aquella chica devoraba el muslo de pollo con la boca llena de grasa y lo masticaba hasta los huesos.
Finalmente me sentí mucho mejor como para levantarme, así que me puse de pie y comencé a estirarme. En realidad, soy conocido por mi agilidad, así que esta escena es bastante vergonzosa.
Con la chica siguiéndome, fui a buscar otro vaso de agua y se lo ofrecí.
Cuando le entregué la taza, la chica la bebió enérgicamente.
Supongo que tenía bastante sed ya que el pollo era ligeramente picante.
La chica estaba completamente sucia, así que le dije que al menos se lavara la cara. De mala gana, la chica tomó el agua y se frotó el rostro.
Tras lavarse varias veces, el color de su rostro cambió, así que le tendí un paño para que pudiera secarse.
Luego de secarse el rostro, sorprendentemente no era tan fea como imaginaba.
Tenía las mejillas hundidas y su cuerpo era débil. Pero su rostro era incluso mejor que el de las chicas del bar con las que intenté ligar la noche anterior.
Sin embargo, la cicatriz era aún más notable tras haberse lavado.
Seguí el camino por donde había restos de la celebración del día anterior mientras buscaba el mercado de esclavos.
Al parecer estaban limpiando y empacando, pero logré encontrarlos, así que le pedí a uno de los chicos que llamara a su jefe.
«así que después de todo no la querías, por lo que estás aquí para devolverla, ¿cierto?»
«Así es, estaba demasiado borracho, solo llévesela, pagaré la tarifa extra por ello»
Dije secamente mientras el comerciante examinaba su libro de contabilidad.
«Ya veo, está bien, entonces le tendría que dar diez monedas de plata»
Estaba indignado.
«¿Ah? Esa es una quinta parte del precio original. ¿Acaso estás intentando estafarme?»
«Aun cuando digas eso…»
El comerciante señaló a la chica que estaba sentada por allí cerca. Estaba sujetándose las rodillas mientras observaba el suelo.
«Es el valor promedio de una niña como ella. En primer lugar, no valen nada de segunda mano. Además, mantener a una niña esclava cuesta mucho dinero por la comida, ya que no se puede dejar morir así sin más. Es por eso que el costo de ello está incluido. Además de eso, no tengo la obligación de volver a comprarla. Asi que, ¿que desea hacer?»
Me quedé pensando.
Mientras tanto, el comerciante continuó hablando conmigo, parecía tener mucho tiempo libre, como si no tuviera que limpiar todo el desastre que todavía quedaba.
«Bueno, señor, usted también es bastante extraño. Le dio por comprar a una niña que simplemente iba a ser comida para los ogros de la feria»
«¿Comida?»
«Así es. Los ogros son bastante quisquillosos, les gusta comer sus alimentos mientras siguen con vida. Incluso cuando le digo a esa chica que se arregle un poco, nunca me escucha, así que simplemente es una pérdida de dinero para mí, la he estado alimentando durante un año desde que la obtuve, así que ya he perdido bastante»
«Es por eso habíamos decidido que, si nadie la compraba para entonces, simplemente sería usada para darles de comer a los ogros de la feria»
Tras ver la mueca en mi rostro el comerciante soltó una risita diciendo que tan solo estaba bromeando.
Soy un simple aventurero, pero aun así sé que hay gente rica con fetiches muy desagradables.
En esa clase de ferias, sueltan a un ogro y a un niño con los tendones de los pies cortados en un corral y ven como el ogro devora al cansado niño tras la persecución.
Sentí como mi estómago se revolvía.
«Al menos añade una moneda de oro. Mínimo que sea la mitad del precio que pagué»
El comerciante dijo tras reir. «Por supuesto que no podría aceptarlo»
Al final, decidí quedarme con la chica.
No tengo la menor idea de si hablaba en serio, pero sinceramente no quiero imaginar lo complicado que sería dormir mientras tuviera en la consciencia que si la devolvía probablemente terminaría en el estómago de algún ogro.
Tal vez no tenga la capacidad de salvar a todos los niños del mundo, pero sí soy lo suficientemente consciente como para no poder olvidar el rostro de una chica que tuve justo frente a mí.
Además, el precio que me ofrecía por devolverla era demasiado bajo. Y en realidad la chica no tenía tan mal aspecto como imaginé, así que no era tan malo.
Envuelta en telas sucias se veía tan mal como una huérfana que vivía en la calle, pero seguramente si se pulía, podría verse muy bien, de cualquier forma, la chica era una esclava. Puedo hacer lo que quiera con ella.
No sé cómo sean las tiendas de lujo en donde las prostitutas se compran con monedas de oro, pero según mi experiencia, las mujeres no suelen buscarme por su cuenta.
Mayormente las prostitutas se quedan como si fueran peces revolcándose en el suelo de los mercados.
Teniendo eso en mente, la vida y muerte de esta joven esclava estaba a merced de mis deseos.
Sin embargo, tal y como estaba en este momento, probablemente sería mucho más conveniente tener una oveja. Las costillas de la chica eran visibles a través de los huecos de sus desgarbadas ropas.
Por otro lado, su pecho era bastante plano, igual que el de un niño, seguramente incluso el pecho de uno de esos niños ricos gordos de la misma edad tendría un mayor tamaño. No hay manera en que pueda disfrutar de algo como eso.
Incluso si voy a tocarla o hacerle algo, primero tengo que dejarla crecer un poco más.
Además, seguro que ese lugar no podría siquiera humedecerse como se encuentra en este momento.
No es necesario apresurarse en comer una fruta verde cuando puedo esperar a que se madure. Después de todo, es mía.
La niña parecía aburrida, pero cuando me acerqué, ella levantó su rostro para mirarme desde abajo.
Podía ver sus dedos sin uñas en sus manos entrelazadas en su pecho.
Primero que nada, tengo que hacer algo respecto a eso. Con tan solo ver sus dedos así, puedo sentir el dolor en los míos.
Estoy seguro de que si doy una generosa cantidad al templo podrían curar todas esas heridas. Y aunque sinceramente me gustaría que curaran esa cicatriz en su mejilla, parece ser una herida antigua y no creo que tenga suficiente dinero en este momento para poder hacer que se la curen.
Por ahora, decidí que debería preguntarle su nombre a esta chica.
«¿Cómo te llamas?»
«Me llamo Tiana»
«Ya veo, yo soy Harris. Y como puedes ver, soy un aventurero»
«Entiendo. ¿Estaría bien… si le llamo Amo?»
«¿Hm?»
«Este… Después de todo, no soy de su agrado, ya que me trajo hasta aquí para devolverme…»
«Cambie de opinión. Ahora seré tu Amo, Tiana»
La expresión de Tiana se iluminó al instante. Y se levantó rápidamente se inclinó hacia mí.
«Entendido, Amo»
«Sígueme»
Juntos caminamos hacia la torre que se alzaba al otro lado de la plaza.
~・~・~・~
Pronto llegamos al templo.
Cuando le hablé al sacerdote en la recepción y le mostré a Tiana, pude notar el desprecio en sus ojos.
Era demasiado molesto inventarme alguna excusa, así que simplemente quise apresurarme y preguntarle por la cantidad de caridad necesaria, sin embargo, escuche una voz familiar detrás de mí.
«Oh vaya, Harris, ¿eres tú?»
Era Alia, una sacerdotisa con la que hubiera querido ir a celebrar la noche anterior.
Después de todo, la feminidad de Alia se realza mucho más cuando viste ropas sencillas en lugar de los pesados equipos de aventureros.
Su esponjoso y suave cabello rubio se balanceaba con su caminar.
«Ojalá hubieras podido acompañarnos en la celebración de ayer»
Mientras respondía de forma casual, se acercó a mí.
«¿Necesitas algo en especial?»
«Así es. Vine a pedir que trataran a Tiana»
Tomé de los hombros a Tiana, quien intentaba esconderse detrás de mí, y la puse frente a Alia.
«Está bastante herida. Necesito que la curen»
Parecía dudosa, así que le señalé a Tiana para que mostrara sus brazos.
«Dios mio… ¿Harris, tú hiciste esto?»
La voz de Alia resonó por todo el lugar.
«¿Cómo puede ser tan cruel con alguien que no es capaz de defenderse? Qué hombre más desagradable. Después de todo, es lo único que puedes esperar de alguien que trabaja como ladrón»
De sus palabras podía sentir el asco y repulsión.
No importa quien seas, si eres un ladrón, lo único que puede haber en tu corazón es el vacío.
Estoy acostumbrado a escuchar esta clase de cosas. Así que mayormente no les presto atención.
Sin embargo, es un poco molesto que una mujer hermosa diga esto. Bueno, da igual, solo terminemos con esto.
Justo antes de que volviera a intentar preguntar el cuánto costaría. Tiana soltó un grito con voz temblorosa.
«¡Te equivocas!»
Tiana parecía alterada y nerviosa por la atención que atrajo con sus gritos.
«El amo no haría eso. Él es un hombre bondadoso. Cuando estaba temblando de frío, puso su propia capa sobre mi, y cuando tenía hambre, en lugar de comer él mismo, me dio su comida. Esto no lo hizo el Amo»
Tanto el recepcionista como Alia, no solo eso, incluso yo era el más sorprendido por sus palabras.
Tiana miró a Alia fijamente, no parecía querer darse por vencida.
Unos segundos más tarde, Alia inclinó la cabeza con una expresión solemne.
«Harris, me disculpo por la confusión, siento haber sido tan grosera»
Alia se volvió hacia Tiana.
«¿Está bien así?»
«…Si»
«Yo me ocuparé del resto. Puede retirarse»
El recepcionista asintió y se retiró para atender al siguiente visitante.
«Como alguien que sirve a Dios, tal forma de hablar es imperdonable. Como muestra de mis disculpas, me haré responsable del tratamiento de Tiana. Por supuesto, le agradeceremos si aun con eso desea hacer una donación. Le agradezco mucho que me haya recordado que no debo de juzgar a otros por su aspecto u ocupación»
Ignorando mi asombro, Alia le tendió la mano a Tiana.
«Bueno, ven conmigo, vamos a darte un baño antes de recibir tu tratamiento»
Alia, quien caminaba de la mano con Tiana, dijo…
«Puedes dar un paseo por la capilla, no tardaremos mucho»
~・~・~・~
Mientras yo descansaba en un banco, sin interés de relacionarme con nada que tuviera que ver con Dios, Alia volvió junto con Tiana.
Vestía unas prendas descoloridas, pero se veía mucho mejor.
Su cabello castaño brillaba como un rayo de luz al pasar por las ventanas en una tarde de otoño.
Aun cuando seguía bastante delgada, desprendía un olor agradable y ahora sus dedos estaban limpios y sanos, además, ya no cojeaba.
La llevaron junto a los devotos y le sirvieron algo de comida y agua.
Alia observó con compasión a Tiana, quien sostenía una taza con ambas manos.
Tras recibir mi permiso, Tiana se sentó y Alia me habló en voz baja.
«Esa chica… Parece que ha sufrido mucho hasta ahora. Por favor, cuida bien de ella»
«…Si»
«Esa chica tenía otros hermanos, pero su padre eligió venderla a ella. Oh, por cierto, no era su padre biológico, parece que su padre había muerto, así que el que la vendió fue su padrastro, quien se la pasaba diciendo que era una inutil. Me contó todo esto mientras recibía el tratamiento… Es por eso que ya se había dado por vencida. Pobrecita…»
Alia frunció el ceño.
«Aun así, Harris, eres increíble. No puedo creer lo rápido que esa chica te abrió su corazón. Confía plenamente en ti. Aun cuando ha tenido una vida tan terrible. Estoy segura de que ahora todo será mejor para ella. Es como si fueras la luz luego de tanto pesar»
Mientras observaba las brillantes lágrimas correr por el rostro de Alia, voltee a observar a un sacerdote quien parecía estar malinterpretando la situación. ¿Acaso hoy es el día de los malentendidos?
Mis manos fueron sostenidas por las suaves manos de Alia.
«Estaba ciega al no darme cuenta de cuán maravilloso eres como persona. Después de todo, incluso hay buenas personas entre aquellos que tienen la habilidad de abrir cerraduras y evitar trampas»
Alia se llevó la mano al pecho y sacó una pequeña placa de metal fino con una cuerda y me la entregó.

La placa se sentía caliente sobre la piel y llevaba inscrito un intrincado emblema junto con algunos caracteres sagrados.
«Esto es prueba de que perteneces a la Sociedad de Amigos. Mientras lo lleves contigo, podrás recibir tratamiento en cualquier templo. He puesto los nombres de Tiana y tuyo en ella»
«Gracias…»
Eso fue lo único que pude decir.
«Oh, por cierto, la cicatriz en su mejilla todavía está allí, pero desaparecerá con el tiempo, por lo que no necesitará otro tratamiento. Y su piel todavía está algo áspera, pero ya que es bastante joven, debería de suavizarse en un mes. No es bueno que se use demasiada magia ya que podría causarle más daños ¿vale?»
Mientras seguía confundido, una voz me llamó desde atrás.
«Amo, siento haberle hecho esperar»
En cuanto Tiana regresó, inclinó su cabeza hacia mí.
Estaba tan limpia y pulcra que me costaba creer que la chica de esta mañana y la de ahora eran la misma persona.
Puede que Alia sea una sacerdotisa de un mayor rango de lo que me imagine.
Alia se levantó y se inclinó.
«Tengo asuntos que atender, así que me retiro. Que dios los acompañe en su camino»
Tras terminar su bendición, Alia se marchó.
Guarde lentamente la placa de los tratamientos gratuitos.
No era nada fácil conseguir una placa que te garantice que puedes curar la mayoría de tus heridas, venenos o lesiones graves que puedan provocar la pérdida de un brazo o una pierna.
Algunas personas decían que una placa de estas costaría, mínimo, unas cien monedas de oro para conseguirla, por lo que era un objeto legendario.
Me levanté y salí del templo, atravesando sus terrenos para llegar a la ciudad.
Como el sol todavía estaba en lo alto, decidí que lo mejor sería comprar comida y demás objetos necesarios para finalmente regresar a casa.
Ahora en una cantidad y peso decentes para dos personas.
Aun cuando Tiana se ofreció a cargar las cosas por mí, le dije que no era necesario. No importa cómo lo mires, seguía estando bastante débil, y si tuviera que llevar cosas tan pesadas, podría llegar a empeorar su situación.
Por último, nos detuvimos en un bar para poder terminar los preparativos para nuestro viaje.
Puesto que me había ahorrado el coste del tratamiento de Tiana, todavía tenía bastante dinero en mis bolsillos.
Pensé que no podría beber alcohol de camino a casa, pero si lo guardo en un recipiente, no creo que vaya a tener problema.
Por lo tanto, compre suficiente licor para rellenar mi termo.
Mientras tanto, esperé en el mostrador mientras rellenaban el termo con alcohol.
Aprovechando el momento, tomé una jarra de cerveza y a Tiana le pedí un vaso de leche.
Y cuando una camarera pasó mientras llevaba una aromática barra de pan con queso fundido, decidí pedir una también.
Al parecer el licor que pedí era del tipo poco frecuente, así que tardaron en traerlo. Por lo que el pan llegó primero
Tiana no pudo evitar mirar fijamente el pan que estaba colocado en la mesa.
La forma en la que miraba el pan parecía que podría perforarle un agujero. Era muy molesto. Si fuera yo, sin dudar mucho me lo comería sin pensar en las consecuencias.
«Cómelo mientras siga caliente»
«Pero… ¿Esto no es para el Amo?
«Lo pedí porque parecía que querías comerlo. No te contengas. Lo has estado mirando desde hace rato»
Tras burlarme de ella, se puso roja.
Como parecía que no íbamos a llegar a ningún lado, tomé un extremo del pan y le di el resto a Tiana.
Aparentemente satisfecha con comer luego de mi, Tiana tomó el otro extremo del pan y empezó a comérselo.
Devoro tan rápidamente ese pequeño trozo de pan que pronto sus ojos estaban pegados nuevamente al plato.
Cuando le dije que podía comerse el resto del pan Tiana se emocionó y se llevó el pan a la boca. Parecía una pequeña niña perdida a la que no le habían dado de comer en mucho tiempo.
Una vez escuche de un sabelotodo, que la leche y el queso son muy buenos para el crecimiento.
Mientras continuaba bebiendo mi cerveza, pensaba en que sería muy bueno que el cuerpo de Tiana pudiera madurar igual que el de Alia.
«Muchas gracias por la comida»
Al terminar de comer el pan, Tiana inclinó su cabeza con una expresión llena de satisfacción.
Al levantar la cabeza, miró detrás de mí e inclinó su cabeza.
Me volteé hacia atrás y vi a un hombre aparentemente adinerado con una mesa llena de comida mientras bebía una gran cantidad de alcohol.
Por su forma de vestir, debía tratarse de un gran comerciante. Llevaba una ropa llamativa y vulgares adornos, como si no le importara gastarse una fortuna.
Una joven mujer se encontraba parada justo detrás de él.
Lo que Tiana observaba era el rostro de esa mujer.
La mujer llevaba una gargantilla ancha, pero cuando se inclinó para llenar la copa del hombre, pude ver su cuello.
Ya veo. Debe ser alguna conocida de Tiana de cuando estaba con el traficante de esclavos.
El hombre terminó con su comida y colocó el pago sobre la mesa para finalmente salir del bar con pasos lentos.
Aun cuando sé que es el problema de otro, me impresiona que dejara tanta comida.
La mujer no pudo evitar observar deseosa la comida que se mantenía sobre la mesa.
«¿Qué estás haciendo, maldita perra?»
Al escuchar la voz de aquel hombre, la mujer abandonó la jarra sobre la mesa y siguió al hombre con una mirada deprimente.
Finalmente me trajeron mi termo, por lo que tomé un sorbo.
El alcohol era algo peculiar, quemaba mi garganta. No se sentía adulterado y la cantidad era la correcta.
Por lo que guardé el termo y salí del bar.
El hombre de antes golpeó a la mujer mientras detenía un carruaje a poca distancia de ahí.
A pesar del tráfico, el sonido del golpe resonó con claridad y Tiana no pudo evitar encogerse temblando.
Aun cuando estuviera tratando de obligarle a entender sobre las relaciones jerárquicas entre ellos, realmente no podría llegar a sentir empatía por él.
Aparte la mirada de aquella mujer y llame a Tiana.
«Bueno, es hora de irnos»
«Está bien, Amo»
Mientras nos alejamos, Tiana cambió su expresión a una mucho más aliviada.
~・~・~・~
Estaba algo preocupado, pero en realidad Tiana se veía mucho más sana que antes.
«Gracias al Amo, mi pierna ha sanado, así que puedo caminar con facilidad»
Dijo con una mirada llena de gratitud.
Aun cuando al tratar con extraños se mostraba nerviosa y reservada, cuando hablaba conmigo, su voz sonaba como campanillas.
«¿Qué tipo de trabajo es el que realiza el Amo?»
«Bueno. Por ciertos precios puedo transportar cosas, llevar cartas importantes u otras cosas. En realidad, puedo hacer cualquier cosa mientras el pago sea razonable»
«Vaya. Es asombroso que sea capaz de hacer tantas cosas. ¿Y eso quiere decir que tiene un arma también?»
«Así es. Hay veces en las que debo luchar, aunque en realidad no soy el mejor en eso»
Las calles nunca fueron particularmente interesantes, pero el mero hecho de poder tener a alguien con quien hablar, lograba aplacar el aburrimiento.
Sin embargo, aun cuando ya se sentía mucho mejor, ella seguía siendo una niña pequeña, por lo que de cualquier manera nos demoramos un poco debido a sus pequeñas piernas.
Luego de siete días de viaje, finalmente llegamos a la parte más difícil de la travesía.
Tomar el atajo que se alejaba del camino principal no fue la mejor idea.
Mientras caminábamos, tres orcos nos pillaron por la retaguardia.
Era muy poco frecuente ver esta clase de monstruos tan lejos de las mazmorras, así que era probable que alguna entrada desconocida de estas estuviera abierta cerca de allí.
Normalmente nunca te podrías encontrar con orcos a menos que estuvieras dentro de una mazmorra.
Incluso con su escasa inteligencia, parecieron darse cuenta de que yo no era una buena presa.
Por lo cual su atención fue rápidamente puesta en Tiana.
Los orcos, por razones que desconozco, violan y engendran con mujeres de otras razas. En el campo a veces ocurren esta clase de incidentes, en los que aldeas son atacadas y se llevan a las mujeres para nunca regresar.
Cuando volteé a mirar a Tiana, pude ver como temblaba y lo pálida que se había puesto.
Al parecer sabía de las cosas que hacían los orcos.
Tome la mano de Tiana y corrimos colina arriba. El camino que tomamos en sí mismo era un atajo, y en este mismo había lugares en los que se podía esconder una persona.
Por lo tanto, esos orcos no podrían atacarnos desde allí.
Mientras corríamos, voltee hacia atrás, y observe como uno de los orcos nos perseguía con un rostro asqueroso mientras soltaba baba de su boca.
«A-Amo, si continuamos así nos alcanzaran. Simplemente abandóneme»
Dijo Tiana con miedo mientras su voz titubeaba.
Al ver como el orco nos perseguía, Tiana intentó empujarme fuera del camino para alejarme de ella.
Pude observar como el taparrabos del orco se levantaba de una manera asquerosa, como si ya estuviera imaginandose en convertirnos en trozos de carne y poder darse un festín sexual.
«No digas estupideces. ¿Acaso no sabes lo que harán si te atrapan?»
«Pero el Amo será asesinado si continuamos así. ¡Siento no poder haber pagado por completo su amabilidad, pero debe escapar pronto!»
Dijo mientras intentaba apartarme con sus débiles brazos mientras rompía en llanto.
A pesar de los desesperados intentos de Tiana, al final fueron en vano, ya que los orcos nos habían alcanzado.
«Fufufu, rápido atrapados tendré»
«Ya quiero divertir con la niña mujer»
Acaricie suavemente la mano de Tiana mientras los orcos se entretenían diciendo tonterías con voces pesadas.
Para luego dar un paso adelante para protegerla.



